15 de enero de 2014

Lírica Pachanguera: Capítulo 22


Vuelve la Lírica Pachanguera tras esta dilatada ausencia. La primera crónica de esta temporada trae inevitablemente unas disculpas por mi parte por esta tardanza. Y daré mis razones. Habrá sido mi sexto o séptimo partido en lo que va de temporada y el tercero en Los Salesianos. Una pequeña lesión de rodilla, catarros y unos pequeños dolores me apartaron temporalmente del terreno de juego. Recuperado ya de ellos, me embarco en esta crónica de un partido que me gustó especialmente.

Cinco de la tarde. Volvía rápidamente de la Universidad tras realizar mis menesteres académicos. Llamé a Manolo, Jorge y compañía para avisar de mi demora. Habría dormido unas dos horas e, inexplicablemente, no estaba cansado. Hubiera podido disfrutar de un sueño reparador pero, invadido por la adrenalina que me suponía volver a los terrenos de juego, me vestí de corto y emprendí el camino hacia Los Salesianos.

Entré en el equipo compuesto por Manolo, Jorge, Álvaro Benavides, Víctor y Álvaro. Por otro lado, el equipo rival lo formaban Ismael, Falcao, Javi, Ale Franco y Manolito. En efecto, éramos 11 jugadores en total y tuvimos que jugar 5 vs. 6. Aún así, fue un encuentro equilibrado numéricamente en el que se respiró muy buen ambiente, tono jovial desde el principio, ganas de pasárselo bien, mejorar y disfrutar de la pachanga.

No nos engañemos. La navidad pasa factura. Aunque el nivel físico en general no era el idóneo, todos jugamos relativamente bien, incluso yo. Primer partido después de Reyes, o sea, día para estrenar los regalos con los que Sus Majestades nos obsequiaron. Que se lo digan a Ismael y sus flamantes nuevas botas con las que endosó nada menos que 8 chicharros. Rindió realmente a buen nivel, jugó, hizo jugar y fue un auténtico tormento por la banda derecha y en el juego aéreo.

Otro jugador que sorprendió gratamente fue Ale Franco. En un gran estado de forma, se erigió como mariscal de su equipo, razón por la que es llamado comúnmente Il Muro. Manolo Rueda, enfundado con la elástica de Gerrard, también hizo un gran partido, en el frente ofensivo, dio profundidad al juego y dispuso de muchas ocasiones de gol. El portero Manolito realmente se consagró bajo palos y fue prácticamente infranqueable, mostrando unos reflejos realmente asombrosos, a lo que también contribuyó nuestra poca puntería. Jugó realmente bien Jorge. El de Evangelista se mostró serenado, seguro y firmó un partido bastante aceptable. Sería ideal que siguiera la tónica mostrada.

Javi, amigo de Ismael, nos hizo varios caños a Jorge y a mí, mostró un excelente repertorio técnico y sorprendió con controles a la altura de Zidane. Todo un lujo. Álvaro Benavides participó mucho en el juego colectivo y sacó el balón jugado con efectividad y creatividad. Víctor se postuló como delantero, en el frente ofensivo y también participó en las labores creativas del equipo. Por último, nuestro particular Falcao brilló a un nivel excepcional y, particularmente, creo que fue el mejor jugador del partido. Un partido que fue realmente agradable en el que predominó el afán por divertirse, pasarlo bien y aprender, por encima de los resultados. ¡A seguir así, chicos!

Viernes, 10 de enero de 2014.

8 de enero de 2014

Golazos: Messi contra el Getafe


Fútbol Club Barcelona y Getafe se verán las caras en los octavos de final de la Copa del Rey. El partido de ida disputado en el Camp Nou trae consigo un recuerdo que perdura en la memoria de todos los aficionados al fútbol. Era el 18 de abril de 2007. En la misma competición, un Barça instaurado en la autocomplacencia y en el ocaso de la era Rijkaard recibía al Getafe en el partido de ida de semifinales de la Copa del Rey. La Pulga se sacó de la manga una réplica exacta del segundo gol que Diego Armando Maradona, le marcó a Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México 1986 y considerado unánimemente el mejor gol de todos los tiempos.

Con tan sólo 19 años, un púber Messi enmudeció al mundo con ese gol de semejante belleza, plasticidad, soberbia y calidad. El crack argentino recibió un inocente balón en el centro del campo y, tras zafarse a dos rivales con caño incluido, emprendió una imparable galopada que dejó atrás a cuántos rivales osaron interponerse en su camino, incluso al portero Luis, de forma idéntica a Maradona 21 años atrás en el Azteca.

El estupor se hizo un hueco en las gradas del Camp Nou. Algunos ya vaticinarían el prometedor futuro del astro argentino que emuló al Pelusa. Han pasado casi 7 años y, desde entonces, se han sucedido una avalancha de goles del argentino. No obstante, ninguno de ellos supera la calidad y belleza de semejante tanto. El Fútbol Club Barcelona ganaría aquel encuentro 5-2, con goles de Xavi, Eto'o, Gudjohnsen y otro tanto de Messi. Aún así, el equipo azulgrana sería vapuleado en la vuelta de las semis en el Coliseo Alfonso Pérez por 4-0, lo que significó el declive de la era Rijkaard. El Getafe haría historia y sellaría su pase a la final en la que caería ante el Sevilla por 1-0. Más de un lustro después y en la misma competición, el mejor jugador del mundo vuelve a verse las caras con el mismo equipo contra el que comenzó su leyenda.

2 de enero de 2014

La deuda de Mijatovic con Di Livio


Corría el 20 de mayo de 1998, un día histórico para el fútbol español. Seis años antes, el FC Barcelona se había proclamado campeón de Europa en el mítico estadio londinense de Wembley por primera vez en su casi centenaria historia. En esta ocasión, otro equipo español repetiría tan anhelada gesta. En efecto, el Real Madrid llegaba al Ámsterdam Arena para romper una dilatada maldición que se había prolongado en los últimos 32 años. El equipo blanco tenía una sequía en su competición fetiche que databa de la época de los Gento, Santamaría y Sanchís Sr. Aquella cita con la historia tenía un último escollo: la todopoderosa Juventus de Zidane y Del Piero.

El protagonista de tan memorable noche para el madridismo tendría nombre y apellidos: Pedja Mijatovic. En engominado delantero montenegrino firmaría el antológico gol que llevó la séptima Copa de Europa a las vitrinas del club blanco. El equipo piamontés, campeón de Europa en 1996, había yacido en la final de 1997 ante el Borussia Dortmund y atesoraba una plantilla cargada de estrellas en las que, por encima de todos, brillaba el mago francés Zinedine Zidane junto a Davids, Deschamps, Inzghi y Di Livio. De hecho, el jugador bianconero Angelo Di Livio firmaría una divertida anécdota con Mijatovic.

En una jugada de ataque del Real Madrid por banda izquierda, Roberto Carlos emprende una carrera e intenta realizar una pared con Mijatovic. Di Livio intenta cubrir al jugador balcánico y el héroe de aquella noche cae al césped. Deportivamente, el italiano le da la mano, mientras Mijatovic advierte un resultado escrito en la mano de Di Livio: 1-0. El partido acabaría precisamente 1-0 con gol de Mijatovic. ¿Era Di Livio un pitoniso?

Pedja Mijatovic, héroe en aquella primaveral noche holandesa, saldría del club merengue al año siguiente y recalaría en las filas de la Fiorentina. Curiosamente, Di Livio también abandonaría la disciplina turinesa en 1999 con rumbo al equipo gigliati. Ya como compañeros de equipo, interesado en el resultado que vio escrito en la mano, Mijatovic le preguntaría al volante italiano: ¿Cómo sabías que íbamos a quedar 1-0? La explicación del misterioso tatuaje no sería otra que una prima por un millón de liras italianas que recibirían los jugadores de la Juventus en caso de victoria. Entre bromas, el acreedor Di Livio le diría a Mijatovic que le debía un millón por haber marcado aquella lejana noche el gol que le hizo perder un millón de liras.

30 de diciembre de 2013

Resumen futbolístico de 2013


2013 echa su cierre definitivo y, como viene siendo habitual en este blog, analizaremos todo lo que este año que despedimos nos ha deparado. Ha sido un año intenso, con la derrota en la Copa Confederaciones, la tormentosa salida de Mourinho del Real Madrid, la Liga del Barça marcada por la salud de Tito Vilanova y los sonados fichajes de Neymar y Gareth Bale. 

Allá por enero, presenciamos cómo Leo Messi ganó su cuarto Balón de Oro consecutivo, superando el registro de Michel Platini. El argentino ponía broche de oro a una temporada en la que fue máximo goleador en un año natural con unos registros aplastantes. El sorprendente inicio de temporada del Barcelona se truncó con la recaída de Tito Vilanova, siendo sustituido en funciones de interino por otro hombre de la casa como Jordi Roura. Los resultados acompañaban pero el juego no conseguía su máximo esplendor. No obstante, Tito vuelve a hacerse cargo del equipo hasta final de temporada y el Barça logra proclamarse campeón de Liga con 100 puntos, igualando la puntuación del Real Madrid la temporada anterior.

En Copa del Rey, el Barcelona acusa su bajón psicológico y físico. Es superado contundentemente por el Real Madrid en semifinales y el conjunto blanco logra clasificarse para la final que tendrá lugar en el Santiago Bernabéu el 17 de mayo ante el sorprendente Atlético de Madrid de Radamel Falcao, Diego Costa y comandado desde el banquillo por Cholo Simeone. La última victoria colchonera en el feudo madridista data de 1999 con hat-trick de Jimmy-Floyd Hasselbaink. Sin embargo, el Real Madrid acentúa una racha fatídica con la reciente eliminación en semifinales de la Champions ante el Borussia Dortmund, las importantes bajas que acumula el equipo, el ambiente hostil que se respira en las gradas con la inminente salida de José Mourinho y pierde la final 1-2 ante el eterno rival.


Sería también un año de cambios radicales en Chamartín. Mourinho cierra una temporada para olvidar en la que no consiguió ningún título con el Real Madrid (a excepción de la Supercopa de España el verano anterior ante el FC Barcelona). La polémica decisión de la suplencia de Casillas en virtud de Diego López, la desastrosa campaña en Liga de la que se descolgó rápidamente y la dolorosa eliminación ante el Dortmund en Champions fulminaron la continuidad del técnico portugués en la Casa Blanca. Mou salió del Real Madrid rumbo al Chelsea. Llegó Ancelotti procedente del PSG. Salieron jugadores importantes como Özil, Higuaín y Kaká. También llegarían otros como Illaramendi, Isco y Gareth Bale, tras desembolsar ingentes cantidades económicas.

Equipos revelación como la Real Sociedad firmaron un excelente papel en Liga, como ya hicieran diez años antes. El cuarto puesto en Liga de los donostierra les llevaría en volandas a jugar Liga de Campeones junto a Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid. En cuanto a la Europa League, el TAS decidió que Málaga y Rayo Vallecano, que habían logrado buenos puestos en Liga, no participaran en el segundo torneo europeo a nivel de clubes, por cuestiones económicas ajenas a lo deportivo. En su lugar, el Sevilla FC jugaría dicha competición junto al Real Betis y Valencia que sí lo consiguieron en los terrenos de juego. Por la parte baja de la clasificación, Zaragoza, Deportivo y Mallorca descendieron a Segunda División. Sus puestos serían ocupados por Villarreal, Almería y Elche.

La Champions League deparó emoción hasta el final. El Málaga se quedaría a las puertas de las semifinales, tras caer en cuartos ante el increíble Borussia Dortmund de Lewandowski, Götze, Reus y Klopp. El cuadro de semis lo compondrían Bayern de Múnich contra FC Barcelona y, por el otro lado, Real Madrid ante los alemanes del Dortmund. Dicho esto, el equipo azulgrana cayó dolorosamente ante el Bayern. Los teutones vapulearon a un acéfalo Barça por 4-0 en el Allianz Arena y 0-3 en el Camp Nou, tras una desastrosa eliminatoria de los de Tito Vilanova. En la otra semi, Real Madrid cayó por 4-1 en Dortmund con un póker del delantero polaco Robert Lewandowski. En la vuelta disputada una semana después en el Bernabéu, el 2-0 cosechado por los blancos no pudo certificar un puesto en la final de Wembley el 25 de mayo.


Dicha final la disputarían Bayern de Múnich y Borussia Dortmund. Curiosamente, no pudimos ver la tan ansiada final española entre Real Madrid y FC Barcelona por segunda temporada consecutiva. Esta final tendría claro sabor alemán. Dicho sea de paso, sería la cuarta final de la historia protagonizada por dos equipos del mismo país: Real Madrid - Valencia (2000), Milan - Juventus (2003) y Manchester United - Chelsea (2008). El Bayern de Jupp Heynckes levantaría su quinta Orejona en Wembley tras imponerse al Dortmund por 2-1.

Con la verano y el canto de la chicharra, la Copa Confederaciones abrió sus puertas. España, en calidad de campeona del mundo 2010, se clasificó a semifinales tras vencer en la fase de grupos a Uruguay, Nigeria y Tahití (con victoria por 10-0 en este último). El encuentro de semis ante Italia se saldaría con 0-0 al final de los noventa minutos reglamentarios, en un claro advenimiento del partido de cuartos de final ante Italia en la Eurocopa 2008, el encuentro que cambió nuestra historia. Desde los once metros, los fallos italianos y la puntería de Jesús Navas sellaron el pase a la gran final en la que esperaba la gran favorita y anfitriona del torneo, Brasil.

La final es un turbio recuerdo para los nuestros. La altitud, el cansancio físico tras la agotadora semifinal ante Italia, el calor, la humedad y la superioridad brasileña destrozaron a una hierática selección de España con un inapelable 3-0, con doblete de Fred y gol de Neymar, recién firmado por el FC Barcelona. La derrota fue dura, aunque sintomática de mejora. Hay un aforismo en esto del fútbol según el cual, el campeón de la Copa Confederaciones realiza un mal Mundial al año siguiente. En cualquier caso, un España - Brasil es la final adelantada del Mundial, las selecciones que desplegan el mejor fútbol en estos momentos.


Tras la disputa del torneo estival, el mercado de fichajes tuvo muchos nombres propios. El más importante de ellos fue la lamentable recaída de Tito Vilanova que abandonó su cargo de entrenador en el FC Barcelona con el fin de dedicarse a su salud. En su lugar, llegó Tata Martino, un técnico argentino poco conocido en nuestra Liga, excepto por su paso en Tenerife en la temporada 1991/1992. Con el argentino, llegó Neymar y sobre él recayó al tarea de minimizar los efectos del tan temido cambio de ciclo en el FC Barcelona. Además, mediante unas controvertidas decisiones, la directiva prescindió de dos de los jugadores más importantes del club en los últimos años: Éric Abidal, que superó satisfactoriamente sus problemas de salud, y David Villa, rumbo a Mónaco y Atlético de Madrid, respectivamente.

En Europa, Sir Álex Ferguson dejaba el banquillo del Manchester United tras 26 temporadas y 28 títulos con los Diablos Rojos. Pep Guardiola llegaba como flamante nuevo entrenador al Bayern de Múnich. Con él llegaron Thiago Alcántara y Mario Götze. Mourinho aterrizaba en Londres. De este modo, Bayern y Chelsea (campeón de la Europa League ante el Benfica en Ámsterdam) se vieron las caras en la Supercopa de Europa. O dicho de otro modo, Mourinho y Guardiola se volvieron a cruzar. La Supercopa cambiaba el Luis II de Mónaco, sede habitual desde 1998, por el Eden Arena de Praga. Pep volvió a ganarle la partida a Mourinho, en una final cargada de emoción hasta el último instante. El 2-2 anotado por Javi Martínez en el último suspiro llevó el partido a la tanda de penaltis. Tras el fallo de Lukaku, el Bayern ganaba su quinto título del año y Guardiola estrenaba su particular vitrina con los germanos.

Por su parte, Martino también se estrenaba con título tras la consecución de la Supercopa de España ante el Atlético de Madrid. El Barça comenzó con el mejor arranque de Liga de toda su historia y apostó por un juego más directo y vertical en el que se rasea menos el balón. Los comentarios negativos del entorno no se hicieron esperar. Muchos lo acusarían de pérdida de identidad o traición a la filosofía. El Barcelona le ganaría la partida al nuevo Real Madrid de Carlo Ancelotti tras el 2-1 cosechado en el Camp Nou. La recta final de este agonizante 2013 se saldaría con la conquista del Mundialito de Clubes por parte del Bayern de Pep y con la oportunista lesión de Leo Messi en su bíceps femoral, que lo ha mantenido alejado de los terrenos de juego un total de 5 meses, razón por la que, obviamente, el crack argentino ha tenido menos repercusión en el juego azulgrana.


En resumen, 2013 nos ha traído buenos momentos futbolísticos. Comienza 2014, un año de Mundial en el que esperamos mejorar nuestros logros. Sin otro particular, desde Mis peloteros favoritos se os desea un Feliz 2014 y... ¡nos vemos el año que viene!