16 de septiembre de 2014

Los orígenes de la camiseta del Athletic de Bilbao


Las camisetas de los equipos de fútbol son la esencia de cada club. Lejos de los opulentos contratos millonarios que se firman en la actualidad, las diferentes elásticas se asocian con las etapas más gloriosas o catastróficas y sería imposible no relacionarlas con algún jugador mítico que, enfundado en ella, alcanzó la gloria. Hoy rendiremos homenaje a la equipación de uno de los clubes más históricos de nuestro fútbol: el Athletic Club de Bilbao.

Fundado en 1898, el club bilbaíno, en los albores de su historia, vestía una simple camiseta blanca y pantalón blanco con los que disputaba los encuentros no oficiales que se jugaban entonces. En la temporada 1902/1903, el Athletic disputaría la primera edición de la recién inaugurada Copa del Rey. Con motivo de dicho acontecimiento, el equipo vasco realizó un cambio revolucionario en su camiseta y optó por un modelo mucho más llamativo. Los leones comenzaron a utilizar la equipación del Blackburn Rovers inglés, consistente en una camiseta de dos franjas anchas de color azul y blanco, con las mangas del color inverso, calzón y medias azules.

De este modo, en 1910 el directivo del club, Juan Elorduy, realizó uno de sus viajes rutinarios a Inglaterra con el fin de comprar camisetas del Blackburn con las que vestir al club bilbaíno. Con estas elásticas, se vestirían el Athletic Club de Bilbao y su filial madrileño, el Athletic de Madrid, actual Atlético de Madrid. No obstante, la operación no llegó a buen puerto al conocer que el Blackburn había agotado las existencias de su camiseta. Compuesto y sin camiseta, Elorduy desembarcó momentáneamente en Southampton para partir a tierras vascas.

Curiosamente, el Southampton jugaba sus partidos con una camiseta de franjas rojas y blancas, pantalones negros y medias del mismo color. Agradado por dichos colores, Elorduy decidió adquirir ejemplares de la equipación de The Saints con los que vestir al Athletic de Bilbao y al Athletic de Madrid. Años más tarde, el filial madrileño se escindió del club vasco y, ya con el nombre de Atlético de Madrid, conservó la camiseta rojiblanca. A fin de diferenciarse, el equipo colchonero escogió el clásico pantalón azul que llevaría siempre. 

Oficialmente, el Athletic Club de Bilbao estrenó su flamante adquisición británica el 9 de enero de 1910 ante el Real Unión de Irún. En 1998, con motivo del centenario del club vasco, se decidió sacar a la venta una segunda equipación con los colores del Blackburn Rovers, en conmemoración a los orígenes del club. La historia nos demuestra cómo un club con unos colores tan inequívocos pudo haber jugado con otros que difieren totalmente con la clásica elástica del Athletic Club de Bilbao.

En 1998 se celebró el centenario del Athletic Club de Bilbao. Para ello, Kappa, por entonces proveedora del club bilbaíno, decidió rescatar la camiseta del Blackburn con la que jugaba un siglo atrás.
Fuente: Wiki oficial del Athletic Club de Bilbao, Miathletic.com

29 de agosto de 2014

Puente aéreo París - Barcelona


El FC Barcelona ha sido encuadrado en el Grupo F de la Liga de Campeones 2014/2015 con París Saint-Germain, Ajax de Ámsterdam y Apoel de Nicosia. Sin duda, la eliminatoria más emocionante será el doble enfrentamiento entre catalanes y parisinos, que ya se enfrentaron en los cuartos de final hace exactamente dos temporadas. Dos de las mejores escuadras de Europa y, por qué no decirlo, del mundo se verán las caras nuevamente en dos frenéticos partidos. Sin embargo, ambos equipos son viejos conocidos, además, en lo que a materia económica se refiere. Desde el año 2000, nueve han sido los jugadores que han vestido ambas camisetas.

En el año 2000, el guardameta francés Richard Dutruel firmó por el FC Barcelona procedente del Celta de Vigo. Anteriormente, había defendido la portería del París Saint-Germain en dos etapas: de 1991 a 1993 y de 1995 a 1996, tras dos temporadas en el Caen. El portero galo no cuajó en un Barcelona sumido en la etapa de decadencia post-Gaspart y abandonó el conjunto azulgrana en 2002 con destino al Alavés. Opuesto sería el caso de Mikel Arteta que en 2000, con tan sólo 18 años, se marcharía cedido a les Parisiens donde estaría hasta 2002. También en 2002 le acompañaría Fréderic Déhu que pondría destino a la capital del Sena en la que militaría cuatro temporadas.

En 2003, el central argentino Juan Pablo Sorín dejaría la disciplina azulgrana tras sólo una temporada para jugar en el París Saint-Germain. No obstante, ese mismo año tendría lugar la transacción más conocida y lucrativa entre ambas entidades. En efecto, Ronaldinho Gaúcho llegaría a Barcelona durante el verano de 2003 tras militar dos temporadas en el equipo francés. El mago brasileño jugaría cinco temporadas en Can Barça en la que se coronó como un astro del fútbol mundial. Ronie pondría punto y final a su estancia en Barcelona en 2008, año que se marchó al Milan.

Thiago Motta, que estuvo enrolado en la disciplina culé de 2001 a 2007, firmaría con el París Saint-Germain en 2011. Tres temporadas después, el jugador italo-brasileño permanece en el equipo parisino. Previamente, pasaría por Atlético de Madrid, Génova e Inter de Milán. Análogamente, en 2007 Ludovic Giuly también pondría fin a su etapa en el Barcelona. Tras jugar una temporada en la Roma, en 2008 el atacante galo arribaría en París para enfundarse la camiseta de Les Rouge-et-Bleu. 

Por último, los casos más recientes de jugadores del Barcelona que también han formado parte del París Saint-Germain son los de Maxwell y Zlatan Ibrahimovic. Tanto el brasileño como el sueco llegaron al Camp Nou durante el verano de 2009 provenientes del Inter como partes de la costosísima operación Eto'o. El sueco, tras varios cruces dialécticos con Pep Guardiola, abandonó Barcelona al año siguiente con destino nuevamente a la capital lombarda, aunque esa vez sería para vestirse de rossoneroLa aventura de Ibrahimovic en Milán llegaría a su fin en 2012, año en el que ficharía por el PSG, equipo en el que triunfa actualmente. Por su parte, Maxwell se quedaría en Barcelona hasta 2012 cuando, descontento con la poca participación que tenía en el equipo dirigido por Pep Guardiola, pondría destino a París donde volvería a coincidir con Ibrahimovic, al que ya conocía del Inter y del Barcelona.

FuenteParís-Barcelona: 13 años de conexión directa (28/8/2014). Diario Sport.

11 de agosto de 2014

La aerofobia de Dennis Bergkamp


No son ningún misterio la clase y elegancia que atesoraba el mítico jugador holandés Dennis Bergkamp. El futbolista neerlandés defendió con maestría las camisetas del Ajax de Ámsterdam, su club de toda la vida, Inter de Milán y Arsenal, así como de la selección Oranje con la que disputó los Mundiales de Estados Unidos 1994 y Francia 1998, además de las Eurocopas de Suecia 1992, Inglaterra 1996 y Bélgica-Holanda 2000, anotando 87 goles en 317 partidos. Sin embargo, Bergkamp es recordado, además, por el miedo a volar que siempre mostró. Un miedo no innato que, como todo en la vida, tenía unos motivos justificados.

Dennis Bergkamp, por entonces con 25 años, fue convocado por la selección de Holanda para disputar el Mundial de 1994. Su primer encontronazo con los aviones se produjo cuando el vuelo que llevaría al combinado holandés a Estados Unidos se retrasaría por una aviso de bomba. El peor momento llegaría cuando el avión arribó a tierras americanas. El aparato entró en una bolsa de aire, lo que provocó su caída libre durante varios segundos. Afortunadamente, nadie resultó herido pero el susto fue monumental. Iceman realizó un gran campeonato del mundo, aunque el cuadro naranja cayó eliminado ante Brasil en cuartos, pese al golazo que anotó.

El incidente del avión no cayó en saco roto y, al año siguiente, en 1995 Dennis Bergkamp firmó con el Arsenal inglés. Tan traumático fue el suceso que el futbolista tulipán desarrolló una aversiva fobia hacia los aviones. De hecho, exigió incluir en su contrato con los gunners una cláusula según la cual el jugador estaría exento de desplazarse en avión a los distintos destinos donde jugaría con el Arsenal, especialmente si éstos se encontraban fuera de Inglaterra. De este modo, Bergkamp viajaba en coche con varios días de antelación con respecto a sus compañeros para poder estar cuanto antes en los distintos lugares e incorporarse rápidamente a la expedición londinense.

Fuente: J. Carlos Jurado (3/5/2010). El origen del miedo a volar de Bergkamp. Diario Marca.

24 de julio de 2014

La cita fallida de Adnan Januzaj


Parece indiscutible que compartir vestuario en el Manchester United con un jugador de la categoría de Ryan Giggs le puede aportar grandes aptitudes a cualquier futbolista. El jugador galés posee, además, un irrefrenable magnetismo con el sexo opuesto y maestría en el trato con las mujeres, habilidades que no ha sabido transmitir a su compañero de equipo, el joven mediapunta belga Adnan Januzaj.

Al parecer, según se han hecho eco diversos tabloides británicos, el pasado mes de febrero el joven atacante de 19 años concertó una cita por internet con Melissa McKenzie, una voluptuosa joven de 25 años que desde el primer momento se mostró entusiasmada en compartir una agradable velada con el prometedor futbolista belga tras conocerlo a través de una red social. No obstante, lo que parecía una cita perfecta no tuvo el transcurso anhelado y, desde luego, estuvo muy lejos de tener un final feliz.

Según cuenta la joven, Adnan Januzaj, llegó a la cita desaliñado, acompañado por su madre y en chándal. Lejos de opulentos restaurantes y de cenas con astronómicas cuentas, el jugador del Manchester United propuso para cenar una conocida gama de comida rápida. Nunca he conocido a nadie tan mezquino. Estaba muy emocionada con nuestra primera cita. Nos habíamos conocido a través de una red social. Me arreglé mucho y el maquillaje me costó muy caro. Pensaba que me iba a recoger en un coche llamativo, pero tuve que llevarle yo a cenar en mi viejo Ford Fiesta azul, explicaba una desolada Melissa.

No acabarían ahí las sorpresas. Después de tan inolvidable velada romántica, Melissa McKenzie tuvo que pagar el párking y Adnan Januzaj le pidió a la joven que lo llevase a su casa en coche a las nueve de la noche. Hubiera sido recomendable que el joven futbolista le hubiera pedido consejo a compañeros como Ryan Giggs, especialista en el cortejo con las mujeres, cuyas infidelidades coparon las primeras páginas de los tabloides ingleses e incluso llegaron a los tribunales. En cualquier caso, Adnan Januzaj se ha ganado la burla y admiración de Inglaterra a partes iguales. ¿Es Januzaj un héroe o un pardillo? ¿Será McKenzie una víctima de la torpeza del jugador o una chica oportunista que busca fama? En definitiva, lo cierto es que más sabe el diablo por viejo que por diablo rojo.

Adnan Januzaj se resistió al incuestionable atractivo de Melissa McKenzie.