31 de marzo de 2015

Cuando Ryan Giggs se escondió en el armario


Permanecer veintisiete temporadas en el banquillo de un coloso del fútbol europeo como el Manchester United da para mucho. En efecto, Alex Ferguson guarda un recital de anécdotas y vivencias en su vasta trayectoria en los Diablos Rojos. Uno de los grandes damnificados del temperamental carácter del veterano técnico escocés ha sido sin duda Ryan Giggs, otro old boy que ha militado nada menos que veinticuatro temporadas en el club británico. 

O si no, que se lo digan a Lee Sharpe. Este fantástico extremo inglés vistió la camiseta de los Diablos Rojos desde 1988 a 1996, aunque su calidad fue eclipsada por la de Ryan Giggs, que comenzó a hacerse con la titularidad  en la banda izquierda de Old Trafford. Precisamente, esta anécdota tiene como protagonistas a Giggs y Sharpe. Se comenta que tras los festejos del Manchester United en Blackpool al ganar la Liga en 1992, Alex Ferguson irrumpió en el domicilio de Lee Sharpe quien había organizado una fiesta para celebrar tal acontecimiento. El entrenador escocés echó a todos los jugadores de allí y montó en cólera hacia Sharpe a quien culpó acaloradamente de todo lo ocurrido. Según muchos rumores, Ryan Giggs, quien también había acudido a dicha fiesta, se libró al esconderse en un pequeño armario de la cocina.

La versión oficial de esta hilarante historia ofrecida por Ryan Giggs guarda ciertas diferencias. Según comenta el mítico jugador galés, cuando Ferguson se enteró de lo que estaba ocurriendo, su irá comenzó a tomar niveles estratosféricos. Tanto fue así que fue al barrio de Lee Sharpe en su propio coche y comenzó a aporrear todas las puertas del vecindario. Con cada casa que no acertaba, la ira de Ferguson iba a más hasta dar con la casa del extremo inglés. Al llegar al domicilio de Sharpe, echó a todos, excepto a tres jugadores que se escondieron en un armario, comenta Giggs, sin incluirse en la propia historia. Como diría Christoph Waltz en la película Malditos Bastardos: Los hechos pueden ser engañosos; los rumores, ciertos o falsos, son muy reveladores. Así pues, ¿qué versión de esta historia, sospechosamente muy parecida a la fiesta de Halloween del Betis, es más verosímil?

Fuente: Fabio Marchi (8/5(2013) Ferguson colecciona títulos y anécdotas en el Manchester United. Diario Mundo Deportivo.

25 de marzo de 2015

El día que Thierry Henry alucinó con Leo Messi


En una ocasión, Lionel Messi comentó que no pudo más que deshacerse en elogios hacia Thierry Henry cuando el astro francés llegó al Barcelona en el verano de 2007. Cuando entró al vestuario no podía mirarlo a los ojos, sabía todo lo que hizo en Inglaterra, afirmaba el argentino. Parece que el sentimiento de admiración entre Thierry Henry y Leo Messi es recíproco. Quienes fueran compañeros del primer equipo azulgrana entre 2007 y 2010 se profesan una admiración mutua. El ex-jugador del Arsenal no ha mostrado titubeos en afirmar en numerosas ocasiones la supremacía de la estrella argentina. Y esta vez lo ejemplifica con una anécdota muy ilustrativa.

Así le contaba Henry una anécdota a Rio Ferdinand sobre Messi para intentar zanjar el debate sobre quién es el mejor jugador del mundo en la actualidad: No sé si alguna vez viste hacer a Ronaldo lo que te voy a contar sobre Messi... y he jugado con muchos grandes jugadores. En una ocasión se dio una de las típicas situaciones en una sesión de entrenamiento donde te hacen una falta y el entrenador te dice que sigas, que te pares. Eso ocurrió durante un partidillo de toda la plantilla, cuando Messi reprochó una falta. Sin acabar la discusión se fue corriendo hasta el portero y le quitó el balón ¡como en la escuela! y se dribló al equipo entero hasta marcar, argumentaba Henry ante un sorprendido Ferdinand en BBC Sports.

El francés continuaba: No sé si muchos jugadores pueden lograr eso. Y esto no era como en la escuela. No eran niños. Tenía que pasar por encima de Puyol, Touré Yaya, Busquets, Rafa Márquez. Y lo hizo: marcó el 1-0. Y luego siguió marcando uno tras otro, hasta que se relajó. Messi quiere ganar siempre, en los entrenamiento supera a todo el mundo. Messi es un fenómeno. Es como un regalo, no sé si volveremos a ver algo similar. La clave para ser el mejor en algo o alcanzar un notable nivel de excelencia consiste en la naturalidad, en el talento innato. Precisamente por ello, Messi es superior a cualquier jugador habido y por haber.

12 de marzo de 2015

Miguel Iborra Gracie, el Anna Allen del fútbol


El rocambolesco caso de la actriz Anna Allen ha incendiado las redes sociales. La intérprete mostraba en sus perfiles fotos con auténticas celebridades de la industria del cine hasta que se filtró la mentira y se hizo viral. En el mundo del fútbol, ocurrió recientemente un caso análogo que guarda en común tantas estridencias que resulta inquietante. En diciembre de 2012 salió a la luz una peculiar anécdota que no dejó indiferente a nadie. Es la historia de Miguel Iborra Gracie, el joven que jugó a ser jugador del París Saint-Germain y de paso consiguió que miles de personas le creyeran.

Pese a lo que pueda parecer, el protagonista de esta historia no guarda parentesco con el actual jugador del Sevilla, Vicente Iborra. A Miguel Iborra Gracie le duró bastante la resaca del día de los Inocentes. Tanto es así que consiguió tener más de veinte mil seguidores en Twitter haciéndose pasar por jugador del París Saint-Germain. Para ello, no dudó en subir fotos con estrellas del primer equipo como Zlatan Ibrahimovic, ex-jugadores del club como Claude Makélelé y mostrar las instalaciones del Parc des Princes. De hecho, llegó a crearse un perfil falso en la Wikipedia que fue eliminado poco después. El jugador comentaba datos de la actualidad del París Saint-Germain, posa con la camiseta del club y no muestra titubeos al responder a los piropos que le profieren. Sin embargo, ningún miembro del club parisino asegura conocer al joven canario ni consta en las fichas de la plantilla.

Dice el refrán que Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, aunque en el mundo del fútbol mejor no ser de los segundos. Para articular tan bizarra historia, Iborra comentaba en redes sociales su procedencia del fútbol español, concretamente de los escalafones inferiores del Universidad de Las Palmas, de Segunda División B, y luego llegó a jugar en el Valencia, donde incluso metió un gol en una eliminatoria de Copa del Rey. Posteriormente, aterrizaría en la cantera del París Saint-Germain. Datos que, evidentemente, no figuran en ninguna crónica, ficha ni hemeroteca.

El origen de Gracie Iborra es incierto y está cubierto bajo una capa de misterio. Muchos dicen que la inverosimilitud de esta estrambótica historia esconde grandes dosis de narcisismo y megalomanía. Otros afirman que es un chico normal que amasó una gran fortuna al tocarle la lotería y se pudo costear varias sesiones de entrenamiento con el PSG y otros, simplemente, dicen que es un joven aburrido y hambriento de diversión. Tras descubrirse esta titánica trola, Iborra siguió manteniendo su actual perfil en Twitter, donde comenta la actualidad futbolística con relativa asiduidad. Lo cierto es que las redes sociales constituyen un escenario ideal para la proliferación de este tipo de historias. Así pues, cobra sentido el célebre aforismo: París bien vale una misa...

Fuente: Nacho Labarga Adán (11/12/2012). Iborra, el 'fake' que se hace pasar por jugador del PSG. Diario Marca.

3 de febrero de 2015

La mala suerte de Éver Banega con los coches


Hablar de Éver Banega es hacerlo de calidad futbolística, aunque también significa hablar de anécdotas inverosímiles y de historias estrambóticas. Su llegada a Valencia, procedente de Boca Juniors con tan sólo 19 años, vino acompañada de un curioso vídeo grabado por webcam en el que el actual jugador del Sevilla FC aparecía haciendo apología del onanismo o, dicho de otro modo, proporcionándose placer sexual mientras era grabado a través del extinto Messenger. Así pues, esto sólo fue la antesala de una retahíla de acciones que rozaron lo extraño.

En febrero de 2012, Éver Banega no viajaría a Barcelona para disputar el partido que su equipo por entonces, el Valencia CF, disputaría con el Barça al estar recuperándose de unos problemas en la rodilla derecha. Cuando el exjugador de Boca Juniors volvía a casa tranquilamente en su Audi R8 blanco protagonizaría una historia propia de una hilarante comedia negra. Banega se detuvo en una estación de servicio a repostar gasolina y se bajó de su automóvil sin haber puesto el freno de mano. El futbolista argentino, cliente habitual de esa gasolinera, se dirigió a la caja para abonar el servicio cuando se dio cuenta de que su coche empezó a moverse hacia atrás debido a la pendiente en la que estaba.

Banega corrió a toda prisa para intentar detener el vehículo, cometiendo el craso error de tratar de pararlo con su pie izquierdo, en lugar de entrar en el coche y accionar el freno. El flamante Audi R8 del centrocampista argentino no cogió demasiada velocidad pero sí la suficiente para atropellarse el pie izquierdo con el bordillo, produciéndose una dolorosa fractura de tibia y peroné. Al presenciar la dantesca escena, los empleados de la estación de servicio llamaron rápidamente a urgencias. El jugador fue ingresado en el hospital donde le confirmaron su grave lesión: Banega estaría de baja seis meses y se perdería toda la temporada.

Pero ahí no acabaría la historia de amor de Éver Banega con los coches. Meses más tarde, el argentino, ya recuperado de su absurda lesión, volvió a protagonizar otro incidente con su automóvil, del que afortunadamente salió ileso. Cuando Tanguito llegaba a la ciudad deportiva de Paterna en su flamante Ferrari 360 Módena que había adquirido horas antes, observó por el retrovisor cómo empezó a salir fuego y humo del motor del vehículo. El argentino salió rápidamente del malogrado coche y se dirigió a la ciudad deportiva para avisar a los bomberos. El fuego afectó parte del bosque y la vegetación contigua a Paterna, aunque los servicios de emergencias lograron controlarlo eficazmente.

Según fuentes policiales, la causa del incendio se provocó por un calentamiento del motor o un cortocircuito del mismo. Banega había comprado su deportivo la semana anterior y esa era la primera ocasión que lo conducía, sin ser consciente de la efímera vida que le esperaba a su ya carbonizado Ferrari. No obstante, no sería esta la última vivencia de Éver Banega con los coches. Después de ello, en abril de 2013 el entonces centrocampista del Valencia fue cazado in fraganti por la Guardia Civil mientras hablaba por su teléfono móvil, lo que le costaría una correspondiente multa. De este modo, es más que evidente que Banega y los coches no son grandes amigos. 

Así quedó el Ferrari 260 Módena de Éver Banega tras un grave incendio del que afortunadamente salió ileso.
Fuente: P. Calabuig y P. Fuster (20/2/2012). El coche que atropelló a Banega. Diario Superdeporte; Vicente Fuster (3/8/2012), Banega había estrenado su Ferrari pocas horas antes de incendiarse. Diario ABC.