29 de septiembre de 2010

Reflexión del Real Madrid en la actualidad


Básicamente, sólo quiero agradecer públicamente a todos los que opinais sobre mi blog y de los posts publicados, haciendo crecer al mismo. En especial, a Jorge, seudónimo de Sevillisto, y a Mateo por sus valiosas y útiles aportaciones. Hoy me limito a mostrar la interesante relexión que mi amigo Mateo hizo del Real Madrid de hoy día en un post publicado recientemente. Se lo ha ganado a pulso y lo felicito por ello.

Es imposible que el fútbol se vea libre de ideologías políticas, ecónomicas, de clase, culturales, raciales o de lo que sea. Clasificar todo va en el ADN del ser humano, está en nuestros genes, y quieras o no, seguimos teniendo esa mente tribal, primitiva, tan simplista, de esto es bueno y lo otro es malo. Pero no sólo con el fútbol, se hace con todas las cosas, a las que el ser humano aplica su particular manera de ver el mundo y ese pensamiento tribal del que hablo. 

Yo veo totalmente lógico y normal que determinados sectores sociales, ecónomicos o culturales se levanten cuando un equipo ejerce y acapara un protagonismo desmesurado, imperialista, propagandístico, anti-democrático, come-cocos como es el Real Madrid Club de Fútbol, además que toda esta atención y acaparamiento lo ha logrado gracias a que los medios informativos y la prensa está vilmente corrupta y comprada por los sucios billetes de Floren. 

Siempre que pones las noticias tienes que oir por cojones las palabras Real Madrid, aunque no quieras saber nada de este Real Madrid, siempre acabas sabiendo algo porque el bombardeo informativo y lavado de cerebro al que estamos sometidos diariamente ya llega a unas cotas preocupantes. Lo hacen para que estemos hablando siempre de lo mismo, o sea una cortina de humo enmascaradora de los verdaderos problemas que ocurren. Y a todo esto, ¿no crees que el Real Madrid (aunque no ponga tantas banderitas en las camisetas) no esconde una ideología subversiva, oculta bajo el gran aparato propagandístico que propugna a los cuatros vientos? ¿y cual es esa ideología?

Pues bien te lo diré, y no es simplemente decir una ideología conservadora. Eso se queda muy corto y distante de la realidad, es algo muy superior. Apoyar esta ideología es apoyar al gran capital,a los grandes bancos, a los constructores... a una clase empresarial multimillonaria, mafiosa, sin escrupúlos corrupta, ladrona, dudosamente honesta, etc. Lo de que el real madrid es de ideología conservadora ya se ha quedado demasiado corto. El Real Madrid de hoy en día es una gigantesca empresa, fiel servidora de los mercados internacionales, y a la que Florentino utiliza como tapadera de sus negros negocios, jugando así mismo con los sentimientos de millones de personas que están asquerosamente engañados y manipulados por este sucio Prometeo o profeta, o como se quiera llamar y que ni siquiera se hacen la más mínima idea de lo que verdaderamente significa REAL MADRID CLUB DE FÚTBOL, SAD.

Y con todo esto te quiero decir que por esta regla de tres a lo mejor el que saca más banderitas y en los que el oro reluce más (como Barça o Sevilla) no son los que más propaganda ideológica generan y en los que en la opinión pública general cala más este tipo de ideologías subversivas que trae consigo el fútbol. El secreto está en la masa, en la manera de contarlo, los medios que se utilizan, la manera de manipular los medios, etc. Todo ello muy sutilmente. Es nuestro deber evitar que este engendro llamado REAL MADRID CLUB DE FUTBOL, SAD lo devore todo e imponga una ideología única y un único modelo de ver el mundo que no es otro sino el que el dictan los mercados.


Yo estoy totalmente de acuerdo en eso que dices que el fútbol debería estar totalmente desprendido de esa serie de ideologías, asociaciones o grupos o lobbies, pero también es verdad que sin estas caracterizaciones el fútbol sería un deporte muy impersonal y frío, y como te vuelvo a repetir, está en nuestro ADN el replicar de donde somos, como somos, y en que pensamos, por lo que es totalmente imposible que el fútbol se vea desprendido de estos atributos. Es más, yo en vez de negar rotundamente que el fútbol no estuviera contaminado por agentes culturales, políticos, o económicos raciales, lo sometería a experimentos antropológicos, como tantas veces se ha hecho ya, admitiendo de una vez por todas que el fútbol no es un deporte únicamente en sí sino un todo muy complejo que puede incluir una forma de vida y de relacionarse con el mundo que lo condiciona absolutamente todo. 

Mateo Vinagre Cárdenas.

28 de septiembre de 2010

La nueva joyita de Mou


La tarde del lunes me pilló en casa haciendo zapping y pensando en las musarañas. Sin saber por qué, sintonicé MARCA TV que, a decir verdad, está mejor de lo que pensaba al principio. Por lo menos ponen algún partido interesante y no necesariamente del Real Madrid. Eso por no hablar de las apariciones estelares del gran Kiko Narváez que siempre añade su particular pizca de humor a la información deportiva. Con tipos así da gusto.

De pronto, conectaron con Auxerre, concretamente con la rueda de prensa de Mourinho en las vísperas del encuentro de Liga de Campeones ante el equipo de dicha ciudad. No sé qué demonios tendrá este hombre en el sentido de que es capaz de acaparar toda la atención de la prensa y de los espectadores en cuestión de minutos o de segundos. De esta manera, el tema Real Madrid pasa a un segundo plano y el portugués se convierte en el centro de atención.

Desde el primer momento, el técnico del Madrid se mostró reacio con las preguntas de los medios, especialmente aquellas que trataban de la no convocatoria de Pedro León para el encuentro de Champions. Tampoco tardé mucho tiempo en comprobar que Mourinho es además un gran periodista. Si no me creéis, escuchad las consejos que les da a los medios sobre qué preguntas deben hacerle y cuáles no. En efecto, este hombre es un multiusos como el campo del Compostela...

Pero se reservó lo bueno para el final. Ante las repetidas preguntas de los periodistas y sus improvisadas clases de periodismo, el técnico de Setúbal no mostró reparo en decir que Pedro León no es ni Zidane, ni Maradona, ni Di Stéfano, que hace unos días jugaba en el Getafe y que no ha sido convocado porque el entrenador no ha querido. A través de estas palabras, el gran entrenador madridista menospreciaba públicamente a su jugador. Se ve que estos son los valores que quiere transmitir en Real Madrid...

27 de septiembre de 2010

Fútbol y filosofía (II)


El tema de la filosofía aplicada al fútbol es un asunto muy extenso del que se podría hablar en miles de blogs como éste, aunque, por motivos de espacio, espero que resulte comprensible que no le dedique tanto tiempo como podría hacer. El motivo de esta filosofía parece evidente: La existencia de unos códigos esenciales para disfrutar de todo el potencial, diversión y aprendizaje que nos puede brindar un deporte como éste.

Hoy hablaré de algo con lo que yo mismo me tropecé en más ocasiones de las que quiero recordar. Se trata de algo que es decisivo a largo plazo. Sin más dilación, me refiero a no mezclar cuestiones futbolísticas o deportivas en general con cuestiones políticas, económicas, culturales e incluso personales. Esos detalles son los responsables de que, lo queramos o no, personas ajenas puedan elaborar juicios que rara vez nos convenzan. Pero eso no es lo más relevante. Las personas de esa índole suelen poseer una mentalidad de escasez, carencias culturales y una descontextualización del deporte altamente perjudiciales.

Seguro que todos recordamos a Joan Laporta y a sus sentimientos nacionalistas e independentistas. Por supuesto, eso es algo totalmente legítimo pero usar la presidencia de un club como trampolín hacia el mundo de la política es cuanto menos inapropiado. De hecho, el ex-presidente del Barça dijo que se arrepentía de haberle entregado la Copa de Europa de París al presidente del gobierno. El fútbol nunca debe servir como método de reivindicación política. De eso ya se encargan los políticos.

Cabe destacar otra idea a la que yo he venido a llamar borreguismo. Algo tampoco demasiado inteligente. Tranquilos, me explico. Básicamente, se trata de juzgar a las personas por algún determinado motivo y, en esto del fútbol, hay de dos tipos.

  • El primero consiste en juzgar a las personas por sus colores y sacar conclusiones erróneas de ellas por medios de falacias sin sentido. Puedo contaros que una vez conocí a un tipo así y lo afirmo: gente así no vale la pena. 
  • El borreguismo también puede venir dado por su vertiente política. Es decir, asignar a entidades deportivas la afinidad a determinadas ideologías políticas. De sobra es sabido que al Real Madrid se le relaciona con la derecha conservadora y al Fútbol Club Barcelona con la izquierda nacionalista e independentista. Pero todo ello se trata de argumentos sin sentido. La clave es saber discernir correctamente que la política es un aspecto muy importante en la vida y que el ocio, el deporte y la diversión también es otro. Pero ambos juntos son como el agua y el aceite, es decir, indisolubles.
El tema de la política está tan explotado que a buen seguro que ya a todos nos cansa. El Fútbol Club Barcelona es desacomplejadamente catalanista pero ello no significa que todos los barcelonistas prosigan la secesión de Cataluña, puesto que culés los hay en el resto de España y a lo largo y ancho del globo. Por razones que no alcanzo a comprender, lo catalán está muy estigmatizado, algo que, por extensión, desdibuja la realidad y la imagen del Barcelona. De hecho, tengo amigos barcelonistas de derechas lo que rompería completamente los esquemas de estos borregos.

Otra noción de vital importancia es la interferencia de ideas en lo personal. Dicho de otro modo, es realmente importante no utilizar el desacuerdo de opiniones como pretexto para llevar el tema a cuestiones personales. Se puede discrepar radicalmente con alguien pero ello no justifica ni faltas de respeto ni nada parecido. Espero que la madurez de las personas sirva para mentalizarse de ello.

En conclusión, sólo puedo deciros que el ser consciente de estas ideas me ha ayudado de gran manera a mejorar como persona. Y ése es el motivo por el que estamos aquí. Como diría mi idolatrado Pep Guardiola: Llevo aprendiendo y tratando de superarme desde el primer día.

Las prisas no son buenas consejeras

 
Tras un partido carente de goles, el Real Madrid certificó su empate a cero en el Ciutat de Valencia. El Levante no tiró a puerta en ninguna ocasión, el partido se presentaba de cara para los de Mourinho, podía ser la reconciliación entre Cristiano Ronaldo y el gol pero ése fue el final. Lo dicho, un resultado gafas. Todo ello a expensas del partido del Fútbol Club Barcelona en la Catedral frente al Athletic Club, equipo al que le endosó un incuestionable 1-3.

Se trata de algo inevitable, lo queramos o no. Este equipo juega con prisas. No disfruta en el terreno de juego. Tanto es así que se genera un estado de ansiedad que les aleja del camino correcto. El equipo carece de un sistema de juego. Recordemos que se volvió al doble pivote Lass-Alonso; Khedira-Alonso o Lass-Khedira. Por si esto fuera poco, las altas expectativas que posee el equipo les obliga a ganar. Por camiseta, por afición o por tradición, o se gana o nada. Y mucho me temo que así no son las cosas.

Con el debido respeto, el partido del sábado era sencillo a priori. Al frente, el Levante un equipo recién ascendido que no suponía problemas para un equipo tan galáctico. Pero las cosas no son tan sencillas. Éste ya es el segundo tropiezo de un equipo que aspira a todo, evidentemente. Le ocurrió en Mallorca y estos puntos son los que en una última jornada de Liga condicionan un campeonato. Pero... ¿Qué le ocurre realmente al Real Madrid?

Responder a esta pregunta es crucial. Con una adecuada respuesta se podrá realizar un correcto diagnóstico con un satisfactorio tratamiento. Esencialmente, se trata de un problema de base.

Contemplando a semejante plantilla al frente de un magnífico entrenador como José Mourinho, se disipan todas las dudas de calidad y profesionalidad en el vestuario. Es una plantilla joven, de hecho es la benjamina de la Liga, pero con la calidad que caracteriza históricamente al Real Madrid.

En la línea de retaguardia, encontramos el factor tranquilizador de este equipo. Íker Casillas puede estar seguro bajo palos con una zaga formada por Ramos, Pepe, Carvalho y Marcelo. Veteranía, títulos a sus espaldas y calidad son los motivos de la seguridad de El Santo. De hecho, sólo ha sido batido en una ocasión por Raúl Tamudo en un partido que ganó el Real Madrid.

Sin embargo, el centro del campo madridista es la cuna de los problemas. La medular se trata de una línea de contención y supone la frágil transición a la línea de ataque. En otras palabras, se pasa de una línea de cuatro jugadores defensivos a una línea de ataque formada por otros cuatro jugadores ofensivos Éstos son: Di María, Özil, Cristiano Ronaldo y, más adelantado en la punta de ataque, Gonzalo Higuaín.

Todo ello causa ansiedad en el equipo. Jugadores poco creativos en el juego tienen que unir la defensa y la delantera del equipo. Por otro lado, la conexión Ronaldo-Higuaín está generando ciertas dudas. La autogestión se apodera de ellos, se exceden en individualismos y se prevé una cierta falta de feeling entre ambos jugadores. Cabe decir que la ansiedad también puede ser causada por la constante presión de la prensa, la directiva y la afición que desean ver al Real Madrid en lo más alto y desconsideran que todo requiere un esfuerzo que no es sencillo. Roma no se construyó en un día...

El argentino sólo ha marcado un gol en cinco encuentros, algo inusual para un delantero de semejante rendimiento y capacidad goleadora. Adicionalmente, Karim Benzemá ha protagonizado mejores actuaciones en tiempo reducido y cobra importancia relevante en el esquema táctico de José Mourinho.

En conclusión, la falta de autoridad y posesión en el campo, acompañadas de una inadecuada conexión entre líneas, la inexistencia de un juego propio en el equipo y la falta del gol son los ingredientes responsables de que la sopa merengue esté sosa. Ello supone la aparición de la ansiedad, ésa que hace aparecer una lúgubre y fantasmagórica sombra en el vestuario que hace recordar al pasado.