1 de mayo de 2011

Estilos de juego en el fútbol


El fútbol es un juego y, como tal, precisa de una estrategia que haga posible básicamente una dirección que dote de sentido al juego. En caso contrario, la cosa consistiría en veinte tíos corriendo detrás de un objeto redondo y, sin lugar a dudas, nos aburriría. Sin los aspectos tácticos, la estrategia se derramaría como lágrimas en la sopa, restando congruencia al juego y lo alejaría de un rumbo sólido.

En general, las tácticas más comunes aparecen aquí reprensentadas y explicadas con distinto nivel de profundidad. Defensivas unas y ofensivas otras, las primeras obedecen a la necesidad de proporcionar algo de tranquilidad a la zaga al dificultar que se encajen goles y harán posibles la transición hacia las jugadas que buscan la meta contraria. A grandes rasgos, éstas son las más extendidas en el panorama mundial. Dicho esto y sin más dilación, allá van:


Fútbol de contraataque: Consiste en aprovechar la inferioridad numérica del oponente en las líneas de defensa y del centro del campo para iniciar una jugada de ataque. Este estilo de juego precisa de delanteros muy rápidos que sean capaces de romper las líneas y anotar gol. Se inicia cuando el equipo contrario pierde la posesión en ataque y, por medio de pases largos, los centrocampistas abastecen de balones a los delanteros propiciando, de este modo, que el balón llegue al área rival con un buen ángulo de diparo que los delanteros aprovecharán para marcar.

Eventualmente, los delanteros pueden recibir el balón en el medio del campo para buscar a un compañero receptor del esférico. De este modo, consigue atraer la atención de los defensas y abre huecos que propiciarán manos a mano entre el delantero y el portero rival. La velocidad es un factor fundamental para este estilo de juego para que la defensa no tenga tiempo de recolocarse.

Participa prácticamente todo el equipo. Los defensas y centrocampistas pueden conducir el balón de modo rápido e inteligente hacia las líneas más adelantadas y apoyarse en las bandas aprovechando siempre la inferioridad numérica del oponente que se ha volcado en una jugada de ataque. Por último, el delantero que reciba el balón se encargará de anotar para la cuenta de su equipo.

Históricamente, la seleccion italiana ha sido el buque insignia y mentora del contraataque. En la escuela transalpina ha conseguido su máximo esplendor y se conoce como catenaccio. Resta atractivo al juego al renunciar claramente a jugadas más vistosas como triangulaciones y pases cortos. Los aficionados y los medios de comunicación por lo general no son muy amantes jugar así y este estilo de juego resulta a veces controvertido por la poca exhibición futbolística que ofrece. Una clara exposición de contraataque queda plasmada en el partido de vuelta de semifinales de Liga de Campeones entre Barcelona e Inter en el Camp Nou, conocido popularmente como la noche de los aspersores, donde el conjunto lombardo accedió a la final del Santiago Bernabeu en 2010.

El delantero blanco intenta no caer en fuera de juego y el portero saca rápidamente para que le llegue el balón al nueve aprovechando que el equipo negro se ha volcado en labores ofensivas y han dejado huecos.

Fútbol de posesión: Se caracteriza fundamentalmente por mantener el control del balón el mayor tiempo posible, sin arriesgar en balones aéreos y pasando el balón en corto. En general, las lineas se mantienen muy próximas para permitir una circulación fluida del esférico. Siempre se opta por la opción fácil en cuanto al pase y se mantiene la posesión esperando una oportunidad clara.
Es necesario contar en el equipo con jugadores habilidosos en el pase en corto y con una gran convicción del juego en equipo. El cometido de este estilo de juego no es otro que frustrar al rival mediante una conducción tan perfecta que el contrario acabe cansado. Así, los jugadores rivales tendrán que correr para recuperar la posesión y acabarán exhaustos. Será entonces cuando, por medios de balones entre líneas, se empiecen a suceder las ocasiones manifiestas de gol.

Un medio clásico para garantizar la circulación del balón bajo un sistema de posesión consiste en las triangulaciones. Dicho método lo implantó Rinus Michels en la Naranja Mecánica y Johan Cruyff lo reinventó en el Fútbol Club Barcelona. En la actualidad, se trata de un aspecto imprescindible tácticamente para Pep Guardiola. Se trata de un sistema para la circulación del balón sin poner en peligro la posesión. Tres jugadores, a modo de vértice de dicha figura, se pasan la pelota entre sí y, de este modo, hacen posible un avance rápido del juego entre líneas. También, pueden formarse muchos triángulos adicionales que permitan una rápida transición en ataque para tomar el control del centro del campo.


A fin de mantener la posesión, el mediocentro defensivo también juega un papel importante. Se encarga de mantener su posesión y respaldar a los jugadores técnicamente más habilidosos que en ese mismo momento están haciendo circular el balón en la mitad del campo. Si, por azares del destino, un jugador pierde el balón, el mediocentro de contención que en todo momento ha mantenido la posición se encargará de ceder la pelota a un compañero más creativo. Sergio Busquets, Xabi Alonso o Javier Mascherano son piezas clave en sus respectivos eequipos y una de sus labores más importantes es precisamente ésta.

Tradicionalmente, los grandes éxitos obtenidos en los últimos años por la selección española y por el Fútbol Club Barcelona no se podrían explicar sin la existencia y aplicación del fútbol de posesión. Además, conviene recordar que ambas escuadras cuentan con los mismos jugadores en la posición más importante que haga posible un efectivo fútbol de posesión (Xavi, Iniesta, Busquets).

Fútbol directo: Es el más extendido y consiste, en contraposición al anterior, en mantener poco tiempo la posesión del balón antes de pasarla o tirar a puerta. Es un estilo de juego mucho más vertical y los balones entre líneas son más frecuentes que en un fútbol de posesión. Mientras que en un sistema claramente posesivo abundan las jugadas empapadas en tiki-taka, en éste se apuesta también por la jugadas por la banda y se renuncia a una circulación vistosa en el centro de la cancha.

Abundan las jugadas al primer toque. Cuando un jugador pasa la pelota, no se queda estático en la posición de pase sino que acompaña la jugada a un lugar donde de nuevo pueda recibir el balón. Otro sistema habitual son los cambios de juego, es decir, los balones largos horizontales de banda a banda. Su objetivo es anestesiar la presión rival e intentar nuevas jugadas. De este modo, desestructura al equipo rival que, por lo general, dejará huecos detrás que podrá aprovechar para atacar. Por lo general, los equipos que juegan así acaban el partido con un elevado número de ocasiones de gol.

Su vertiente más explotada son los balones largos. La jugada la empieza el defensa central que dará un fuerte balonazo por encima de los defensores buscando al delantero. Requiere que el delantero receptor sea muy rápido y fuerte. El nueve correrá hacia una zona donde pueda recibir el balón satisfactoriamente y, eventualmente, marcar.

Este estilo de juego alcanza su cota más exitosa y atractiva en Inglaterra. El Manchester United es uno de sus máximos representantes. Desde el principio, son equipos que van a por el partido. Evidentemente, los equipos que poseen mejores jugadores tienen más posibilidades de alcanzar el nivel de excelencia mediante el fútbol directo. En Alemania también se juega de forma parecida aunque allí la fortaleza física y el desgaste toman un papel crucial que en Inglaterra no. Pese a que está muy extendido, suelen ser los partidos más atractivos para el espectador y una delicia para las retinas de quienes lo contemplan.

2 comentarios:

  1. Futbol de contraataque y futbol directo me parecen lo mismo. A mi entender el contraataque es el intento para marcar el gol del equipo que practica un futbol directo.
    Solo hay dos maneras de jugar: horizontal o vertical, cada una de ellas con sus radicalismos como tiki-taka (en horizontal) y catenaccio (en directo) y sus matices intermedios.

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  2. Veo bien lo que dices, lo de las dos posibles maneras de jugar en horizontal y vertical. No obstante, el fútbol inglés, muy directo y atractivo, difiere enormemente con el italiano, también directo pero muy rácano y resultadista en su planteamiento.

    Un saludo.

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