20 de junio de 2011

Equipos históricos: Olympique de Marsella 1993


La antesala del éxito de la selección francesa en el Mundial de 1998 y en la Eurocopa de 2000 comenzó a forjarse casi una década antes. Las bocas del Ródano fueron testigos silenciosos del ascenso de un equipo humilde que dominó con creces el campeonato liguero con cinco Ligas consecutivas, una Copa de Francia y una Copa de Europa, la única de la historia del fútbol francés.

Orquestado por su presidente Bernard Tapie, en el enclave marsellés se formó un equipo con un fuerte orden táctico que aspiraba a ganar todas las competiciones posibles. Su apolíneo puerto, donde desembarcan muchos inmigrantes en busca de sus sueños, contempló, con sus cristalinas aguas como telón de fondo, cómo Marsella disfrutó de su equipo de fútbol. En apenas unos años se pasó a ser un equipo corriente a coronarse campeón de Europa hasta que el oprobio, por motivos administrativos, le hizo descender a las profundidades abisales.

El polifacético y no menos polémico Bernard Tapie llegó a la presidencia del club en 1986 con Alain Girese como fichaje estrella.El ciclo del éxito comenzó a brillar en la temporada 1988/1989. Por entonces, el Olympique de Marsella contaba con una espectacular delantera formada por Jean-Pierre Papin y Klaus Allofs. El experimentado delantero alemán realizó grandes actuaciones y el ariete francés marcó 23 tantos. El equipo consiguió el doblete y se impuso en la final de Copa al Mónaco en París por 4-3 con un hat-trick de Papin y otro gol de Allofs. A finales de los 80, el equipo marsellés era intratable en Francia.


La temporada 1989/1990 comenzaba con el Olympique de Marsella como campeón de Liga y Copa y en su plantilla figuraba un veterano como Manuel Amorós, el delantero inglés Chris Waddle y el defensor brasileño Carlos Mozer. Ese año el equipo francés revolucionó el mercado de fichajes con la contratación de Jean Tiganá (campeón de la Eurocopa de 1984 con Francia), Jean-Pierre Papin (goleador con la selección y futuro Balón de Oro en 1991) y Enzo Franscecoli (apodado El Príncipe, estrella en River Plate y en el fútbol uruguayo).

No obstante, el cuadro galo tuvo que empezar la temporada con la baja del ghanés Abedi Pelé pero jugaba con un equipo formado por: Huard; Amorós, Sauzeé, Mozer, Di Meco; Tigana, Vercruysse, Germain, Waddle; Papin, Francescoli. Además, apareció una emergente estrella como Didier Deschamps que a la larga se convertiría en uno de los jugadores más importantes y emblemáticos de la década en el fútbol francés. Este equipo simbolizó la transición entre la mítica plantilla de 1984 en la que aún había algunos jugadores como Tiganá o Amorós y los que serían fundamentales en 1998 para la consecución del Mundial.

Sin embargo, en esta macedonia de gloria francesa, los marselleses tuvieron que lidiar en los cursos venideros con el emergente Barça del Dream Team que empezaban a hilvanar un juego altamente pretencioso y con el todopoderoso Milan de Sacchi con Van Basten y Gullit. Esa temporada l'OM revalidó el título de campeón de Liga.


En la temporada 1990/1991, Abedi Pelé volvió a los terrenos de juegos tras su período de lesiones y se incorporó un defensa costamarfileño naturalizado francés, Basile Boli el cual el tiempo demostraría que fue una inversión realmente eficiente y lucrativa. Ese año Papin realizó en extraordinario promedio goleador con 23 tantos. Boli y Cantoná, por entonces en las filas del Olympique, fueron los segundos máximos artilleros de les Phocéens con nada menos que 8 goles.

A decir verdad, el equipo marsellés de aquella temporada acusó un bajón futbolístico con la marcha de su estrella Enzo Francescoli al Cagliari italiano, Deschamps pasó al Burdeos y Tiganá sufrió el peso de los años. En cambio, llegó el volante Dragan Stojkovic. El esfuerzo del fútbol francés dio sus frutos y ese año el Olympique llegó a la final de la Copa de Europa de Bari en la que perdió contra el Estrella Roja de Belgrado desde los once metros.

Para el curso futbolístico 1991/1992, el Marsella era infranqueable en Francia. De hecho, se proclamó campeón de Liga por cuarta temporada consecutiva. Aunque Europa volvía a ser la gran asignatura pendiente. Ese año el equipo consiguió el tetracampeonato y se hizo honor a los valores del estado francés: egalité, liberté et fraternité. En base a esa plantilla, se armaron los cimientos del éxito para 1993.


La gran incorporación fue el defensa Jocelyn Angloma, viejo conocido del Valencia, y el retorno deDidier Deschamps que se convirtió en titular indiscutible tras regresar del Girondins de Burdeos. Papin marcó 27 goles y formó un explosivo tándem junto a Papin, balón de oro, en tanto que Jocelym Angloma y Boli se encargaban de la seguridad en la zaga.

La temporada 1992/1993 pasará a la historia para el Olympique de Marsella. El equipo mantuvo su vieja guardia gala en la defensa aunque Jean-Pierre Papin fue traspasado al Milan y llegaron jugadores como Rudi Völler, campeón del mundo con Alemania, el delantero croata Allen Boksic, Marcel Desailly, Fabien Barthez y Frank Sauzée, que sentarían las bases del éxito de aquella memorable temporada. A propósito, ese año cambió el formato y el nombre de la Copa de Europa. De este modo, pasaría a llamarse Liga de Campeones y daría cabida a equipos de las disgregadas Yugoslavia, Unión Soviética, así como a clubes de Islas Feroe e Israel. 

Con su innovador formato, los 8 equipos que superaron las pertinentes eliminatorias quedaron agrpados en dos grupos, de los cuales, los primeros jugarían la final. Raymond Goethals era el técnico escogido para realizar el asalto a Europa, por la forma en que revolucionó los conceptos tácticos. De hecho, el equipo francés recordaría por momentos al Barça de Guardiola en la forma de defender con el balón. Cuando perdían la pelota, comenzaban a presionar focalmente para generar superioridad en todas las líneas del campo y recuperar la posesión. Una vez con el esférico en su poder, todas las líneas del juego volvían a su posición original y se defendían mediante la posesión.


La final de la ya renombrada Liga de Campeones fue acogida por el Olímpico de Múnich. Al frente, tenían al gran Milan ya sin Arrigo Sacchi pero con un antiguo ídolo de la afición marselllesa a la cabeza: Jean-Pierre Papin. Además, el cuadro lombardo había accedido a la final sin haber perdido un solo partido, con 23 goles a favor y sólo un tanto encajado. En realidad, despertó el espíritu de animar al equipo más débil y, precisamente por ello o por el nombre del estadio, Olímpico; el Marsella se sintió como en casa en una disputada final con uno de los mejores equipos del mundo por entonces con permiso del Fútbol Club Barcelona bajo la denominación de Dream Team.

El 26 de mayo de 1993 se vivió en el estadio muniqués la final de la Copa de Europa frente al Milan. Un histórico gol de cabeza del defensa central Basile Boli le dio el triunfo al Olympique de Marsella y consiguió la única Orejona que yace en las vitrinas del fútbol francés.

De este modo, además de alcanzar la mayor gloria francesa a nivel de clubes, este equipo supuso el tránsito de la selección gala de los 80 que ganó la Eurocopa de 1984 y llegó a las semifinales de los Mundiales de 1982 y 1986 albergando a jugadores como Tiganá o Amorós y sirvió de trampolín internacional para otra gran generación formada, entre otros, por Deschamps, Desailly y Barthez que pondrían cara a la más épica etapa del fútbol galo internacional.


El Olympique de Marsella se formaba con Barthez en portería, uno de los mejores guardametas de los años noventa, pero algo imprevisible y capaz de lo mejor y de lo peor. Los laterales, Angloma y Di Meco tenían una gran proyección ofensiva, despliegue físico y estaban equilibrados. Di Meco, mediocentro defensivo reconvertido a lateral, se formó en la cantera de Les Phocéens y sería el predecesor de Lizarazu en la selección. Angloma, recordado por su paso en el Valencia, era un velocista nato, capaz de recorrer los 100 metros en 11 segundos. Los centrales eran Desailly y Boli. El primero es uno de los mejores centrales de la historia de Francia, rápido en el corte, con excelente colocación, seguro y un stopper inamovible. Con libertad para sumarse al ataque, también podía actuar de líbero, dejando su puesto en la defensa a Casoni.

Todo el equipo de 1993 giraba en torno a la figura de Didier Deschamps. Líder inexorable de este conjunto, organizaba el centro del campo y la transición defensa-ataque y, adicionalmente, era un excelente recuperador de balones con un no menos interesante disparo a media distancia. Iba acompañado en el centro del campo generalmente por Frank Sauzée y Jean-Jacques Eydelie. El primero, formado inicialmente como líbero en el Sochaux, era un mediocentro bregador, con determinación, trabajador y con buen disparo. Deschamps se apoyaba en Eydelie a quien ya conocía de su estancia en Nantes.

El mediapunta de ensueño de este equipo era nada menos que Abedi Pelé. Balón de Oro africano en tres ocasiones (1991, 1992 y 1993), era un atacante con una potencia, físico y disparo demoledores. Imparable en el uno contra uno, Goethals le otorgó total libertad de movimiento en la mediapunta. Más adelantado estaba Rudi Völler. El alemán era un delantero de gran corpulencia y mejor juego aéreo. Además, contaba con un potente y preciso disparo. Por último, una de las estrellas de este mitico equipo era Alen Boksic. La gran promesa del fútbol balcánico, el croata era un delantero total, inteligente, con manejo de los espacios, regateador y oportunista dentro del área. Gran conductor del balón, resultaba letal cuando iba a la contra.


Tristemente, días después de hacerse con el título europeo, salió a la luz un escándalo que envolvía al presidente del club, Bernard Tapie y demás directivos de la entidad por haber amañado partidos. El equipo marsellés fue castigado con el descenso administrativo a Segunda División y fue despojado de la última Liga que consiguió. Un lacrimógeno final para uno de los mejores equipos de Europa durante los años 90 y emotivamente recordado dentro de las fronteras del fútbol francés.

Dicho sea de paso, les Phocéens no pudieron disputar la Copa Intercontinental y, en su lugar, acudió el Milan, subcampeón de Europa, que perdió contra el Sao Paulo por 3-2. Años después, en 2006, el ex-jugador del club Jean Jacques Eydelie declaró que para jugar la final, todos los jugadores del club excepto Rudi Völler se estimularon mediante sustancias ilegales. Además, declaró que varios jugadores del club contactaron con futbolistas del Valenciennes para amañar partidos que le darían el título de Liga. Se rumoreó incluso con el retiro de la Copa de Europa del club, aunque finalmente se denegó la proposición.

La Revolución Francesa tuvo su particular representante en la década de los noventa. En esa ocasión, comenzó a orillas del Ródano y la protagonizó el Olympique de Marsella.


Fuente: Shark Gutiérrez (17/3/2013) En el olimpo de los sueños. Blog Promesa de Fútbol.

7 comentarios:

  1. ¡Hola! He encontrado este blog buscando información del Olympique de Marsella (desde hace un mes estoy haciendo un blog en el que intento relatar la historia de la Champions desde su creación en 1992 ya que mucha gente no sabe que hubo un momento en el que la Copa de Europa pasó a ser la Champions League ni sus motivos). Me encanta mucho el blog, y tiene información muy completa. ¡Te felicito por tu inmenso trabajo!

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  2. Muchas gracias Joaquín.

    Celebro que te guste mi blog tanto como yo disfruto escribiendo todos y cada uno de los artículos.

    Estás invitado a pasarte por aquí siempre que te apetezca al mismo tiempo que te invito a hacerte seguidor.

    Un abrazo!

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  3. Jugó Martin Vazquez algún partido de esa competición ?

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    1. puedes visitar pagina de la uefa para comprobar la participacion de martin vazquez

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  4. Jugó en el OM en 1992, así que ganó la Liga francesa ese año pero no formó parte de la plantilla que logró la Champions en 1993, año en el que volvió al Real Madrid.

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    1. jugo la primera eliminatoria saliendo de titular ademas marco 2 goles

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  5. ¿Y que hay del escandalo de Eydelie respecto al dopaje de los jugadores en la previa a la final de 1993 frente al Milan?. Pareciera que hay 2 versiones; la que señala como posible verdad el dopaje, que daria a entender el dominio del Olympique sobre el Milan y la que señala que Eydelie, el jugador menos favorecido de todo el plantel respecto a fama y dinero, y aquejado a una fuerte crisis financiera, invento las declaraciones para poder vender su libro autobiografico y salvar las papas

    Buen Blog

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